Lo que acontece, rato a rato

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lunes, 26 de marzo de 2012

25M. EL PÉNDULO ACORTA EL CICLO


“Los resultados de Unión Progreso y Democracia (UPyD) significan en este contexto y pese a lo modestos que puedan parecer, la irrupción de una opción real, de una alternativa posible, de una fuerza dinámica, ilusionante, cohesionadora, vinculada estrechamente con la base ciudadana, caracterizada por la profesionalidad, dedicación y capacidades personales de sus miembros y activistas, totalmente alejados de los perfiles habituales de políticos profesionalizados ajenos a los problemas y exigencias de la vida real de las familias y las personas.” (23 MAYO 2011 – EMERGE UNA ESPERANZA DEMOCRÁTICA PARA ESPAÑA)

El párrafo anterior es de este mismo blog. Lo escribí al día siguiente de las elecciones municipales y autonómicas y quería que, sobre el análisis de los resultados, se apreciara la oportunidad que se abría para una nueva opción política, una posibilidad de corregir el bipartidismo de facto que atenaza a este país y los ciudadanos aprovechasen la oportunidad, para librarse de limitaciones, que el futuro les brindaba.

El 14 de marzo de 2004, los errores políticos de Aznar, básicamente la gestión de la crisis del Prestige y la entrada en la guerra de Irak, empujaron el péndulo hacia la izquierda iniciando un nuevo ciclo político. Este, de igual duración que el anterior, dos mandatos, cambió con un empujón hacia la derecha el 20 de noviembre de 2011 y también es achacable a la incapacidad para gestionar una crisis, solo que esta, la económico-financiera, es de consecuencias y duración mucho más graves y profundas.

Pero no han transcurrido los 100 días de gracia del nuevo gobierno y las elecciones, en Andalucía y Asturias, muestran un claro acortamiento de la amplitud, de la oscilación, del péndulo político. El enorme empuje experimentado por el PP, con los correspondientes efectos devastadores para el PSOE, se ha frenado de forma indudable y ni siquiera la inercia residual ha resultado suficiente, para confirmar unos objetivos que se daban por conseguidos con seguridad y holgura.

Los electores han comprobado, en tan corto lapso de tiempo, que el PP no solo tenía un programa oculto de pesadilla, de recorte del estado de bienestar, de ajustes gravosos para los más necesitados, de retroceso en los fundamentos democráticos, también ha hecho todo lo contrario de lo poco explicito que comprometió en su campaña electoral y se ha volcado en dar satisfacción a las castas del dinero y los poderes fácticos, poniendo su gobierno a las ordenes de los nuevos amos-empresarios y los curas trabucaires. Para no perderse nada, la sumisión a la política económica ultraliberal de Merkel, evidencia el complejo de Rajoy y su incapacidad para lidiar con una Europa burócrata y teledirigida desde Berlín.

El mantra falaz de que la más eficiente gestión de la derecha, pese a algunos sacrificios, resolvería los problemas que se le enquistaron a la izquierda, ha quedado en evidencia y la reforma laboral radical y extrema del capitalismo mas depredador, se ha visto como una prueba, de la intención de hacer recaer sobre las clases trabajadoras y los que aguantan como   clases medias, todo el sacrificio de un plan de salida de la crisis “darwiniano”, en el que los más débiles quedarán abandonados a su suerte. La casi certeza de lo duro e injusto de unos presupuestos “tapados” hasta después del 25M, ha provocado que muchísimos de los votos, que el PP cosechó el 20N, hayan optado por la abstención en estas elecciones.

El PSOE también sufre un fuerte correctivo. Su audiencia electoral sigue bajando. En Andalucía tenían que pagar la sinvergonzonería de los ERE y la alícuota parte del déficit ZP. En Asturias, solo la división de la familia de derechas, eternamente dividida por gestionar fondos europeos aún cuantiosos y el deseo de fulano de buscar una huida para que no le alcance el “Gurtel”, le da la minoría mayoritaria de un electorado mas fragmentado. En las dos comunidades, el PSOE comprueba que en sus antiguos caladeros se abstienen… o se van a IU los electores más consecuentes con posiciones de izquierda. Y es indudable que con Chacón todo hubiera ido peor, menos credibilidad y esperanza en una re-orientación socialdemócrata y la irritación sorda que en los ciudadanos, del resto de España, causó la permisividad frívola e irresponsable de ZP con los nacionalismos.

Es Izquierda Unida quien se beneficia de la desafección para con el PSOE. Pese a que la coalición sigue siendo un “puzzle” de “ismos” de izquierdas o “progres”, los electores la perciben como un contrapeso a la derechización y mas batalladores, honestos y comprometidos que los demás. Tiene IU el hándicap de no ser considerada una alternativa real de gobierno pero si creíble, de confianza, más abiertos a la participación ciudadana y receptivos a los movimientos sociales y a la juventud, con los que logra conectar, como con el 15M. Están ahí, se puede depositar el voto en IU que lo usará bien hasta que el PSOE vuelva a merecerlo, es lo que piensan muchos electores a los que no les gusta desperdiciar, con la abstención, un gesto que costó mucho esfuerzo recobrar y con ello… la democracia.

Y esa gran bolsa de la abstención, esa “mayoría silenciosa” de antes, esos votantes que el 20N se desplazaron sin dudarlo del PSOE al PP y ahora no aparecen por ningún lado, ¿Por qué no han votado UPyD? ¿Cómo es que la irrupción del partido magenta en Madrid, Valencia y el Congreso de los Diputados, que parecía una tendencia persistente e “in crescendo”, se desinfla con estos resultados, pese a lo que pueda parecer el nuevo escaño en Asturias?

Con un futuro a corto y medio plazo tan negro, como el que se perfila, los ciudadanos quieren compromisos claros y concretos y eso lo definen tanto el programa electoral como el espacio ideológico que se trata de ocupar. En esta situación, algunos enunciados, por grandilocuentes y complejos, se perciben como testimoniales y poco realistas y desconectados de propuestas más “a ras de suelo” y aplicables al problema cotidiano, inmediato. Y el transversalismo no indica a los ciudadanos con quien se establece el compromiso, que clases o estamentos sociales pueden esperar que sean sus prioridades las que figuren también como las más urgentes de un partido.

Los duros recortes puestos en marcha por el PP, el conservadurismo de iniciativas legales retrogradas anunciadas, el desprecio por medidas de progresismo fiscal y lucha contra el fraude y la reaccionaria reforma laboral, no han merecido por parte de UPyD la toma de posturas contundentes, mas allá de actitudes academicistas y el rechazo explicito a la movilización social, con críticas a las organizaciones de trabajadores y a la convocatoria de una huelga general le hace situarse en tierra de nadie.

La indefinición ideológica, que se quiere enmascarar con el llamado transversalismo, tampoco resiste las exigencias del momento y, pese a todo, las propuestas de UPyD, especialmente en materia económica y social, se reconocen fácilmente en el marco liberal, lo que no ayuda a diferenciarse del PP nítidamente. Pero lo peor no es que ya, el PP, incluya esa oferta política, es que siempre que se ha intentado promocionar un partido liberal “puro”, ha resultado un fracaso estrepitoso en este país (Garrigues, Roca, Punset y hasta el oportunista de Mario Conde).

Finalmente, una estrategia de comunicación poco acertada ha permitido a la extrema derecha, en especial la llamada “caverna mediática”, apropiarse de banderas propias y específicas de UPyD, como es el caso de la actitud ante ETA o los nacionalismos secesionistas, haciendo creer que existe una plena identidad en el análisis y objetivos, sin matices. Esa misma derecha extrema no ha vacilado en manipular, determinadas iniciativas de UPyD, para presionar al propio PP, en un intento de moverlo hacia posiciones más radicales.

Y todo ello no deja de ser observado, valorado y calificado por un electorado que cuando no responde a posiciones ideológicas precisas, si sabe, al menos, que quiere y que busca que le merezca la pena depositar su confianza, eligiendo a quién votar. Por eso muchos, en esta ocasión, han optado por abstenerse.

jueves, 22 de marzo de 2012

ESTOS TIPOS TAN PELIGROSOS QUE DEJAMOS ANDAR POR AQUÍ. COMO SI ESTA FUERA SU CASA


Tengo un amigo que cuenta, de forma genial, (Fernando no se limita a contarlos, los interpreta) uno de esos chistes negros y macabros tan propios de nuestra idiosincrasia y que dice:
“Levanta el médico al bebe recién parido, para darle los azotes que le hagan llorar y respirar, cuando se le va de las manos, cae al suelo y se rompe la cabecita en el impacto, formándose un charco de sangre en el que queda cual muñeco roto. Todos los presentes en el paritorio se quedan inmóviles, horrorizados, sin saber cómo reaccionar. Entonces el doctor exclama: Hay que joderse con estos niños que nacen muertos, lo escurridizos que son también.”

No lo he podido evitar. El chiste me ha venido a la memoria al leer la noticia de ese adolescente marroquí, A.A., que según ha asegurado el subdelegado del Gobierno de Guadalajara, ha quedado tetrapléjico "tras autolesionarse en la Comisaría de Guadalajara para provocar su hospitalización y evitar así su extradición a Marruecos, pues se encontraba de forma irregular en España".

En declaraciones a Europa Press, el subdelegado ha explicado que el joven fue detenido por la policía el pasado 1 de marzo, tenía orden de detención desde mayo de 2011, tal y como los agentes pudieron comprobar en la Comisaría al ponerse en contacto con el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIES), que es el que se encarga de repatriar a todas estas personas a través de las plazas de avión de las que dispongan.

"Ese mismo día, después de conocer su situación legal, se procedió a trasladar al detenido al calabozo y en ese momento echó a correr impactando contra la pared para provocar su hospitalización y evitar así su extradición a Marruecos", ha indicado el representante del Gobierno central en Guadalajara.

Hasta 18 días después de los hechos no se ha descubierto que el joven, "lejos de ser expulsado", ha permanecido durante este tiempo en la UVI del hospital universitario de Guadalajara en estado de "tetraplejia".

Y es que esta noticia me ha causado un estado de confusión inesperado por la cantidad de consideraciones que me han venido a la mente y que me obligan a escribir para ver si, así, soy capaz de ordenar mi pensamiento y tranquilizar mi ánimo, porque… ¿Qué mueve a una persona a autolesionarse, provocándose daños tan graves, para eludir una repatriación forzosa a su país, a su casa?

Nada. Conociendo a “esta gente” se puede decir que solo buscaba daños menores, pero que calculó mal y “le salió el tiro por la culata”. Ahora, una larga estancia en el hospital de tetrapléjicos de Toledo y derecho a reagrupación familiar costeado por el bolsillo de los españoles, por supuesto... ¡Será calculador y aprovechado el morito!

¿Y no será que algún/os agente/es del orden público se ha/n desordenado y se le/s ha ido la mano?

No, ni hablar. Cosas como esas no pasan gracias a la instrucción y educación que les dan a nuestros “polis” y, sobre todo, por la precisión y claridad de las órdenes que reciben de los políticos, que no dejan resquicio para la duda o malinterpretación en su actuación. La policía en España no hace eso. Tal vez… en tiempos de Franco, como cuentan algunos rojos rencorosos. Ya verás -me digo- como además de tratamiento y recuperación gratis y reagrupamiento del resto de la tribu, encima le vamos a tener que pagar, a escote, el procedimiento judicial y la indemnización y es que… se las saben todas.

Porque… vamos a ver ¿por algo le habrían detenido? Estaría robando, o trapicheando hierba, o será de una célula islamista, o… se la estaría meneando en público –que ya se sabe que es algo previo a perpetrar una violación, que andan “medio salidos”, como aquí a las mujeres no las tapamos como allí-.

Pero la noticia solo dice que tenía pendiente una orden de expulsión por entrada ilegal en España, no señala antecedentes ni hechos delictivos imputables. Y la policía esto lo supo cuando llamaron al CIE, ya estando detenido. ¿Sería una de esas redadas que provoca la identificación forzosa de personas por el simple motivo de que su aspecto le parezca “sospechoso” a los patrulleros de turno? ¿Una de esas “razias” que no presumen la inocencia de quienes no le gustan a la policía? ¿Una de esas operaciones cosméticas políticas para hacer merito ante los ciudadanos “de orden de toda la vida” y además de aquí, claro?

Le está bien empleado al morito por no integrarse debidamente en lo mejorcito de nuestra cultura. Si fuera por ahí con un traje de “Forever Young” o de “Milano” e imitando un cierto acento valenciá, al menos. Bueno, mínimamente con un trapo de Emidio Tucci de El Corte Inglés y nadie osa pedirle los papeles y poner en duda su presunción de inocente, inocentísimo, o le habrían pedido un autógrafo al confundirle con algún futbolista de primera.

¡Toma ya! Este lio nos va a costar el hospital, el turismo familiar, un juicio, una indemnización y tendrá que acudir al tribunal bien vestido y aseado, “osea”, traje, camisa, corbata, zapatos, peluquería, etc… ¿Pero este tío no se ha enterado que estamos pasando, los españoles, una crisis de cojones? ¡Qué va a saber!

Lo comento con un amigo. A ver qué le parece a él todo esto.  – Es que no quieren volver, porque si aquí las cosas están mal, allí peor -me dice. No hay curro ni siquiera en las empresas textiles y de confección que se deslocalizaron en España, para buscar mano de obra barata y sin derechos laborales, ni sindicales, en el Magreb y que ahora, al bajar el consumo por la crisis, no les compramos “na de na” y encima lo hacen más barato los chinos, que trabajan como chinos, que diría el de Mercadona.

Un poco “mosqueado”, porque a mí los chinos me caen bien, le doy dos vueltas al asunto y sigo sin verlo claro. ¿Seguro que vienen a buscar un trabajo, una oportunidad de ganarse la vida honradamente, de prosperar con esfuerzo? No se… En eso demuestran lo poco listos que son. ¿A España a buscar curro? Vamos a ver… te vas a Marraquech o a Casablanca, o donde quiera que tengan la corte real y te las apañas para dar un braguetazo con alguna tía de la nobleza, que allí hay muchos príncipes, incluso de segunda o tercera y luego te dedicas a los negocios y a vivir como Alí Baba. ¡Si es que no aprenden nada y mira que se lo ponemos delante de los ojos, que ven TVE en Marruecos!

Ahora que lo pienso. Con las ganas que nos tiene el Mohamed VI, seguro que hará de esto un incidente internacional. Un súbdito suyo herido por los españoles. A buen seguro que exigirá explicaciones del Borbón y compensaciones de todo tipo incluyendo Ceuta y Melilla. Joder con el moro, se parte la crisma a propósito y ahora no solo vamos a tener que dejar pasar sus tomates hacia Europa, se los vamos a tener que transportar gratis. Tengo que escuchar a Jiménez Losantos porque, si esto es una conspiración de los servicios secretos marroquíes, ese lo dirá, que no se le escapa nada y no se calla “ni debajo del agua”.

Otro amigo, un poco “plumas”, me dice que, a ver si ese joven marroquí es que es gay y no quiere volver porque allí eso es peor que ser un apestado y te hacen la vida imposible. Lo que me faltaba encima de moro, maricón. Vamos, que se nos viene lo mejor de cada casa. Es lo que tiene tragar con todo ese circo del Día del orgullo Gay y subvencionarlo, y “jalearlo”, y presumir ante medio mundo de tolerantes, que luego se creen que aquí “todo el monte es orégano” y “todos los gatos rosas” y… ¡“pa” España!

Todavía el ZP y Zerolo convencen a Rubalcaba y el PSOE propone, como desagravio, celebrar un “Día del Orgullo Gay Moro”, con lo que esta hostia de Guadalajara nos va a costar… ni se sabe cuántos puntos del PIB. Con el tratamiento y recuperación de la tetraplejia, el reagrupamiento familiar, una investigación por torturas, la indemnización, vestimentas y aseo, venderles sus tomates en Europa, ya veremos si Ceuta y Melilla e institucionalizar y subvencionar una fiesta en desagravio… ¡jooooooooder!

Claro que… ¿Qué pasa si no quería volver, hasta el punto de lesionarse, por motivos políticos? Marruecos celebra elecciones pero no cabe duda que siguen existiendo presos de conciencia y procedimientos judiciales irregulares y arbitrarios. Hay diferencias para ciertas cosas como lograr trabajos públicos, de funcionarios, acceder a ciertos estudios, etc… según pertenezcas o no a ciertas mayorías étnicas o religiosas, o vivas en ciertas regiones, o milites en partidos o sindicatos de izquierda. Ni se te ocurra ser independentista saharaui, aunque no será este el caso.

Esa sería la solución. ¡Eureka! Si prefiere morir a volver, por motivos políticos, a nadie le va a importar una mierda, seguro. A ver si ahora vamos a crear un conflicto con el vecino del sur, los EEUU, la OTAN y “Cristo que lo fundó” por una pejiguera ideológica. ¿No pasa aquí que el partido que gana las elecciones, depura “a todo dios que se le ponga” para colocar a los suyos en las poltronas, sin mas consecuencias?

Y si los motivos son religiosos, mejor aún. Que los sunitas y los chiitas y los alauitas se maten entre ellos a nosotros nos la suda. Bueno… cuidado… que el petróleo se pone por las nubes. Pero en lo de este chaval, no nos afecta en “na”, nadie de los mandamases marroquíes va a reclamar por él.

No sé por qué me preocupo. Donde no hay no se puede sacar. Algún día estos países y sus gentes llegarán a ser civilizados, como nosotros y harán las cosas como Dios manda, como nosotros y no vendrán a complicarnos la vida y nos dejaran vivir en paz, con nuestras sanas, buenas, ejemplares y envidiables costumbres. Que para eso son las nuestras.

Lo más barato será: en cuanto que se pueda se le mete en un avión y a su casa con algo de pasta para la familia, aunque esto se lo ha hecho solito ¡eh! y… a otra cosa, mariposa.

Fuente EUROPA PRESS.- El presidente de UPyD en Guadalajara, Francisco Lucas, ha explicado a Europa Press que fue una asociación de marroquíes la que se puso en contacto con él para que "sacara a la luz" este "dramático hecho", pues defienden que el joven "entró por su propio pie en la comisaría y ha quedado tetrapléjico". Cuenta Lucas que fueron los amigos de este joven los que le explicaron que el joven fue detenido el pasado 1 de marzo "no por cometer ningún delito", ha precisado, sino por una "irregularidad administrativa" cuando jugaban a la pelota en una plaza de la ciudad.
Es en este momento cuando sus compatriotas dejan de tener noticias del joven, según han indicado el responsable de UPyD Guadalajara, pues cada "vez que iban a preguntar por él a la Comisaría de Guadalajara les decían que había sido expulsado".
Es por ello, que el responsable de UPyD en Guadalajara remitía este martes un escrito al subdelegado del Gobierno en la provincia solicitándole información a este respecto, en su calidad de representante de un partido político. En este escrito el representante de la formación magenta preguntaba a Sánchez si ha abierto una investigación sobre lo sucedido y cuál ha sido el resultado y si ha contactado con la familia del ciudadano marroquí para hacerles llegar la noticia. También le pregunta si ha puesto a su disposición los medios necesarios para que los familiares se puedan desplazar a Guadalajara. Francisco Lucas ha denunciado no haber tenido hasta ahora respuesta de Sánchez, por lo que ha denunciado el "oscurantismo" que mantiene el representante del Gobierno central en la provincia sobre este asunto concreto.

martes, 13 de marzo de 2012

LA REGENERACIÓN DEMOCRÁTICA COMO ESPEJISMO.

¿Cada persona un voto? Sí, pero… ¿para qué? La respuesta a la pregunta es la que puede dar contenido y valor al principio o limitar todo a una figura estética sin ningún efecto real sobre los problemas de la sociedad y menos aún proporcionar soluciones. En mi post anterior afirmaba: “…la democracia como hecho formal es insuficiente, necesita del equilibrio social y económico para ser realmente el sistema en el que todas las personas son iguales y consideran satisfechas las expectativas de obtener una adecuada solución a las situaciones de desigualdad, desamparo u objetivamente injustas.” Por lo que la pregunta vuelve a ser la misma: ¿Democracia? sí, pero… ¿para qué?

Es que si todo se reduce a contar el contenido de las urnas, para saber qué partido consigue el poder de gobernar, como mejor le parezca, hasta las siguientes elecciones en las que el pueblo ratificará su gestión o lo sustituirá por otro con el mismo omnímodo poder, no cabe hablar de democracia mejor ni peor, ni perfecta o imperfecta, ni impecable o degenerada. Vota, observa y calla hasta la próxima vez que se coloquen las urnas.

Ahora bien, si pensamos que el sistema de libertades que da valor a la democracia es la vara de medir la calidad de la misma y que la libertad no deja de ser una entelequia sin igualdad efectiva, es cuando podemos calificar el estado de la democracia y señalar las deficiencias a corregir. Si creemos que los derechos de los ciudadanos amparados por la misma constitución, quedan vulnerados cuando no son los mismos por mor del territorio donde habitan, de la religión que profesan, de la lengua que hablan, del color de su piel, del sexo, no podemos olvidar las diferencias de cuna, de clase social, de fortuna, de oportunidades…

Reclamar correcciones en el sistema de atribuciones de escaños por circunscripciones, para alcanzar más igualdad en los efectos reales de la representatividad de los ciudadanos, lo consideramos una necesidad que corrija defectos constatados y ayude en la deseada regeneración democrática.

Reclamar la devolución al estado central de las competencias en materia educativa, para lograr más igualdad en los deseados efectos de educación, capacitación y mismas oportunidades para demostrar el merito, lo consideramos una necesidad que también ponga coto a la disgregación de valores comunes y al fomento de la diferencia y la insolidaridad y ayude en la deseada regeneración democrática.

Reclamar la homogeneidad en la asistencia sanitaria y prestaciones sociales, al mejor nivel de calidad posible, sin discriminar por renta o por domicilio, lo consideramos una necesidad que evita la existencia de ciudadanos de primera y de segunda y que considera la salud y bienestar de la persona una responsabilidad colectiva y ayude en la deseada regeneración democrática.

Reclamar una Justicia independiente de los poderes legislativo y ejecutivo, resolutiva y eficiente, absolutamente respetuosa del principio de igualdad ante la ley, lo consideramos una necesidad que garantiza al ciudadano los procedimientos pacíficos de solución de conflictos, armonía de intereses y seguridad en la punidad de conductas antisociales y ayude en la deseada regeneración democrática.

Reclamar la gestión de los fondos públicos con criterios de equidad y proporcionalidad en los ingresos mediante una fiscalidad progresista, objetivos de solidaridad y cohesión social en los gastos e inversiones, honestidad y oportunidad en la administración y consideración de comunidad social no fragmentada para todos los españoles, lo consideramos una necesidad que atiende al principio de relatividad de lo privado, lo particular y lo territorial para asegurar el bien común y el progreso general y ayude en la deseada regeneración democrática.

REGENERACIÓN DEMOCRÁTICA llamamos a esa lista de exigencias que tienen como común denominador la IGUALDAD objetiva en derechos y obligaciones, requisito esencial para vivir con LIBERTAD en la diversidad del grupo social al que pertenecemos.

Cuando se pone en cuestión el equilibrio entre poderes fácticos, reales, que han marcado la historia de los conflictos de la humanidad por estar, su crisis, en los fundamentos del enfrentamiento entre minorías privilegiadas y mayorías dolientes, se está atentando contra el núcleo del sistema democrático y la regeneración de todos los demás aspectos se torna imposible.

La reforma laboral que el Partido Popular pretende imponer en este país socava ese equilibrio, arrebata los resultados de cincuenta años de conquistas sociales, vacía de contenido el derecho del trabajo como protocolo pacífico de general aceptación, supedita las expectativas de progreso y bienestar de la mayoría a la obtención de beneficios de una minoría, concede potestades abusivas a los propietarios de los medios de producción y obliga a la aceptación de condiciones degradadas como contrapartidas del trabajo personal.

No alinearse frontalmente contra esa agresión a la igualdad y a la justicia hace estéril otros esfuerzos por mejorar la democracia y deja el discurso de exigencia de regeneración democrática en un mero ejercicio dialectico, falso y falto de compromiso con la mayoría social del país. Es dar la espalda a las clases trabajadoras más necesitadas y dejar a su albur a las clases medias en proceso de desaparición por la crisis.

No apoyar la huelga general, que tamaña agresión ha provocado, es un grave error político que evidencia esa falta de compromiso con la mayoría, la inconsistencia de una posición política y la incapacidad de asumir responsabilidades relevantes con la realidad. Así la regeneración democrática será el espejismo que en el desierto despista al perdido, le hace creer que tiene un destino y muestra la cruel frustración de la inutilidad justo antes de desfallecer… definitivamente. 

viernes, 17 de febrero de 2012

DE LA DEGENERACIÓN A LA DESCOMPOSICIÓN DEMOCRÁTICA. A ALGUNOS LES GUSTA LA REFORMA LABORAL.


Hicieron falta dos guerras mundiales y una revolución “de Octubre” para que Europa afrontara, con decisión, la búsqueda de un modelo político y social que, basado inexcusablemente en la democracia, superará los conflictos sociales y económicos sobrevenidos con el cambio del sistema feudal al burgués y el desarrollo del maquinismo que dio paso a la época industrial.

Tras la inmensa sangría de la II guerra mundial a que obligó el totalitarismo nazi-fascista, los europeos entendieron que la génesis de esos totalitarismos y los contrarios, encarnados en el comunismo bolchevique y el Komintern, se producía en los graves desequilibrios de un sistema capitalista ajeno a cualquier regulación que no fuera la de acrecentar la riqueza y el poder consiguiente, de una exclusiva clase social.

Con una base intelectual basada en los pensadores socialistas, en especial con la influencia de Carlos Marx, pero con la premisa de la prevalencia de sistema de libertades democrático, - libertad de reunión, de organización, de expresión -, la Socialdemocracia impulsó la configuración de un “Estado de Bienestar”, basado en la redistribución de la riqueza, para asegurar unos niveles mínimos de existencia a todos los ciudadanos, en aras de lograr un igualitarismo universal más o menos idealista.  Otra ideología de gran predicamento en el viejo continente, la Democracia Cristiana, aportó, en coherencia con la llamada “Doctrina Social de la Iglesia” establecida en encíclicas como la “Rerum novarum” del Papa León XIII y subsiguientes de los Papas Pio XI y Juan XXIII, elementos fomentadores de la progresión y desarrollo del “Estado de Bienestar”, con la cautela de no reforzar el materialismo implícito en el pensamiento socialdemócrata. Incluso el Liberalismo político aportó cierto empuje al nuevo estado, al apoyar decididamente aspectos como la universalización de la enseñanza, en y para todos los estamentos sociales, como requisito imprescindible de la igualdad de oportunidades para el desarrollo y el progreso personal del individuo.

No dejaba de haber grandes resistencias al modelo. Las oligarquías económicas, los aristócratas y terratenientes supervivientes de los viejos regímenes, los grupos industriales nuevos y viejos, constituían de hecho la clase de los propietarios, los poderosos tradicionales y no podían ver sin resistencia las limitaciones a sus tradicionales privilegios y prerrogativas que el nuevo orden suponía. Esta clase optaba por la reproducción del modelo liberal-economicista anterior, el llamado “Manchesteriano” y que no era más que la expresión desatada del capitalismo a ultranza.

Pero por si la larga etapa de conflictos, crisis, insurrecciones, revoluciones y contiendas que habían asolado al mundo en general durante la primera mitad del siglo XX, no bastaba para reforzar y mantener la opción por el modelo social dentro del marco democrático, la configuración geopolítica en dos grandes bloques antagónicos, los escenarios de pre-confrontación y aislamiento (el “telón de acero”) y la apuesta por la exportación de la llamada “Democracia Popular Revolucionaria” o “Dictadura del Proletariado”, con el apoyo ideológico, material y armamentístico a cualquier organización o grupúsculo revolucionario del planeta, que estaba dispuesto a prestar el Comunismo, (desde el Pacto de Varsovia, la Republica Popular China o incluso el ultra-radicalismo de Albania y Corea del Norte) pesaron decisivamente en la absoluta necesidad de establecer un sistema que, por justo, participativo e igualitario, fuese inmune al contagio de la fiebre revolucionaria y desestabilizadora proveniente del Este.

El “Estado de Bienestar” suponía una forma de convivencia tanto nacional como trasnacional para Occidente, en el que la democracia participativa, el derecho como forma pacífica de resolver el conflicto, la legislación sobre derechos sociales y civiles equilibradora entre las clases populares y poderosas, minorías y mayorías y la institucionalización de los organismos internacionales no solo políticos, también asistenciales (UNESCO, UNICEF, OIT, ACNUR, etc…) entre otras muchas medidas, pretendía ser la contramedida más eficaz para las alteraciones de la paz y la convivencia pero, sobre todo, impedir la hecatombe de una confrontación dual de la población a escala planetaria, hasta entonces impensable en la historia del ser humano.

Ni siquiera los regímenes totalitarios residuales de la Europa occidental, (el “corporativismo” de Salazar y Caetano en Portugal, el “organicismo” de Franco en España y el más temporal militarismo de los Coroneles en Grecia) pudieron sustraerse a la adopción de medidas inspiradas en el modelo del bienestar, que les sirviera para apaciguar las ansias democráticas de sus poblaciones. Aunque con formulas paternalistas e instrumentales claras, el régimen de Franco fue adoptando políticas de educación, sanidad y seguridad social y vivienda, parecidas a las implementadas en los países europeos, cediendo a que determinados poderes facticos y oligárquicos (Iglesia, terratenientes, banqueros y constructores) se beneficiaran al mismo tiempo de muchas de estas iniciativas, que se fomentaban de forma paralela a los llamados “planes del desarrollismo español”. Para dar carnaza a los Falangistas, el sector más díscolo de sus bases ideológicas, les entregó la organización verticalista que pretendía simular sindicatos de trabajadores y se dictaron leyes como el Fuero del Trabajo, que esgrimían ante todos como paradigma de la justicia social y el equilibrio en las relaciones laborales.

Finalmente, la restauración democrática en estos países incluyó, necesariamente, las libertades sindicales y la legislación de normas laborales más avanzadas en la justicia, equidad y equilibrio de las relaciones capital-trabajo. En España, el Estatuto de los trabajadores provocaba el cambio y reconocía el papel de los movimientos sociales en la transición pacífica a la democracia.

Si la historia más inmediata, finales del siglo XIX y primera mitad del XX, no fuera suficiente, todo el ciclo humano conocido ilustra de la confrontación por motivos de propiedad, de riqueza, de poder y posesión en suma y que solo la relativización de la “privacidad de la propiedad”, el reparto de la riqueza disponible para atenuar desigualdades y la “normalización” de las relaciones que operan sobre intereses concretos para objetivar estas y evitar supremacías insuperables, permiten periodos de paz y desarrollo en todos los órdenes.

Esto afirma que la democracia como hecho formal es insuficiente, necesita del equilibrio social y económico para ser realmente el sistema en el que todas las personas son iguales y consideran satisfechas las expectativas de obtener una adecuada solución a las situaciones de desigualdad, desamparo u objetivamente injustas.

Desandar el camino de décadas, volviendo a los poblados de infraviviendas abarrotados de trabajadores y sus familias, el lumpen-proletariado. A un tiempo en el que el empleo y su jornal de un día no tenían garantías de obtenerse al siguiente; no había educación y sanidad mas allá de la beneficencia, ni cobertura para los cesados; las condiciones de trabajo podían enfermar a cualquiera cuando no matarle, por accidente, a causa de riesgos ignorados pese a su evidencia y la cuna en la que se nacía era una maldición de por vida. Una vida en la que se pasaba de la maldición bíblica de trabajar para vivir (si se puede) a morir en la miseria sin solución de continuidad y con la otra opción, la de la marginalización antisocial y delincuente siempre presente.

Esto, que nos suena a tercer mundo, era un panorama real en la Europa del XIX/XX y no está tan lejano en el tiempo, como no está tan lejano en el espacio. De hecho esa situación dada en ciertos países como los llamados “dragones asiáticos”, en especial en China, ha configurado unas capacidades productivas, estimuladas con inversiones occidentales, sobre bases de desregulación y bajísimos costes laborales en cualquier aspecto y que la globalización de los mercados hacen competir con los costes de una producción regulada, como la de los países desarrollados, al tiempo que impiden por todos los medios que sus trabajadores alcancen condiciones laborales y retributivas equiparables, entre las que incluyo la persecución del sindicalismo libre.

Hace tiempo que todo esto se ha previsto, la división internacional del trabajo, el “dumping” social y laboral, la deslocalización industrial, la competencia basada en la explotación del trabajo, pero la contumacia y persistencia de la minoría que sigue detentando la riqueza y con ella el poder, la desafección de los gobiernos hacia sus gobernados, la permisividad con la corrupción, la especulación y el fraude, la impunidad de los paraísos fiscales y la manipulación de masas a través de los medios de comunicación masiva, nos está llevando a un escenario de desastre sin remisión.

La contrarreforma laboral del PP es, sobre otras ya sufridas, un salto cualitativo en la justificación ideológica del retroceso salvaje al que nos empujan. Abandona todo complejo o vergüenza en atribuir el poder, todo el poder, a unos, en justificar su supremacía, su propiedad omnímoda, su discrecionalidad absoluta y sin control. Pervierte la democracia porque subvierte las reglas de equilibrio y equidad y pone el instrumento político y con esto al Gobierno, al Legislativo y, qué duda cabe, al Judicial al servicio del único poder que reconocen: el económico.

No habrá ninguna democracia que regenerar si dejamos que esta se descomponga y eso es, precisamente, lo que está pasando.

lunes, 23 de enero de 2012

EL CUENTO, O TAL VEZ MITO, O TAL VEZ LEYENDA, O TAL VEZ VERDAD, DE LOS TRES SOBRES.


Por supuesto no tendré la osadía/desvergüenza de atribuirme originalidad alguna y, para muchos, esta historia es vieja y conocida pero, por aquello de las nuevas generaciones y refrescar conocimientos, me parece oportuno y hasta divertido volver a recordar lo que tiene muchas trazas de ser una constante, en el desempeño de la ardua tarea de gobernar.

Cuentan las crónicas que en el momento de producirse el traspaso de poderes de un Presidente a otro, en una de las primeras alternancias de poder de nuestra transición, el prócer saliente, aprovechando un aparte, le musitó al nuevo inquilino monclovita: 

- En la caja fuerte del despacho presidencial te dejo algunos informes sensibles para el Estado y, junto con los mismos, hallarás tres sobres numerados, 1, 2 y 3. En estos encontraras un consejo en cada uno para tres momentos cruciales, en los que percibas descontento ciudadano y fuerte ambiente crítico con tu gestión. Ábrelos por orden y ten por seguro que serán de utilidad.

No tardo mucho el nuevo Presidente en decidirse a abrir el primer sobre. La bisoñez en el cargo, la falta de experiencia en dirigir un equipo de “primas donnas”, ciertas incoherencias entre lo prometido y lo que se iba ejecutando, la “caña” que la prensa y oposición “daban” con esos errores, casi ineludibles, de los primeros pasos; que se acababan los tradicionales 100 días de gracia y, ¿por qué no reconocerlo? cierta curiosidad con lo contenido, hicieron imperativo rasgar el número 1 y leer el consejo escrito, escueto, en una cuartilla blanca, sin membrete.

-       “HECHA LA CULPA DE TODO A LOS PROBLEMAS HEREDADOS DE MI GOBIERNO”

Simple pero seguramente eficaz, pensó el Presidente, e inmediatamente reunió al equipo de estrategia política y de comunicación del Gobierno, así como del partido político que lo sustentaba, y se diseñó, planificó, implementó y puso en marcha toda una campaña destinada a dejar claro a la ciudadanía, convenciendo a los más recalcitrantes, que tan mala y desastrosa había sido la gestión del Gobierno anterior, que resultaba una tarea titánica remontarla, corregirla y aplicar de forma correcta y eficiente su propio programa político.

Además esta campaña tenía como efectos complementarios: que unía y tensionaba a todo el aparato partidario contra el enemigo común, le daba algo que hacer y en que ocuparse y alejaba el riesgo de ver nacer la disensión y la crítica interna, unido a que provocaba la respuesta airada de la oposición, otrora Gobierno, y el espectáculo de replicas y contrarréplicas, de acusaciones y de los “y tu mas”, todo ello bien suministrado por los “mas-media” a las masas, centraba el interés popular en la bronca y distraía su atención de los problemas reales.

Como no podía ser de otra forma, todo funcionó a plena satisfacción y durante mucho tiempo se disfrutaron los resultados de la perfecta ejecución de la estrategia, lo que permitió cubrir sin graves problemas algo más del primer tercio de la legislatura - aunque algunos historiadores aseguran que en realidad se trató de toda una primera legislatura -.

Pero los electores no dejan para mucho tiempo lo de ser exigentes. La oposición, enrabietada por la jugarreta anterior, “apretaba las tuercas” cada día más y con mas atino. Y en el plano interno de su partido, los ambiciosos que siempre hay, esperando tu debilidad y su oportunidad, empezaban a generar problemas y movimientos conspiratorios claros. El momento de abrir el segundo sobre parecía haber llegado y así fue como se volvió a abrir la caja fuerte, para que el número 2 mostrase su consejo:

-       “PRESENTA UN GRANDIOSO PLAN DE REALIZACIONES, REFORMAS Y MEJORAS”

Así de fácil. De nuevo los expertos y asesores se “pusieron al tajo” y con gran celeridad estaba listo todo un catalogo de proyectos, inversiones e inauguraciones, que dejarían “con la boca abierta” a todo el cuerpo electoral. Y nuevamente también, la maquinaria partidaria encontró un gran reto que ejecutar y se fraguó la unidad interna y los conspiradores tuvieron que volver a las sombras y todo eran ruedas de prensa y salir en la foto y acusar a la oposición de pretender boicotear los imprescindibles proyectos para el país.

Entre presentaciones multimedia, puestas de primeras piedras, reseñas de Consejos de Ministros y pre-inauguraciones de cosas apenas iniciadas, el Presidente tuvo otro dilatado periodo de gobernación, sin escollos especialmente relevantes mas allá de lo habitual y esperado, teniendo todo bajo control casi lo que restaba de legislatura – los historiadores discrepantes apuntan a que se trató de toda, una completa segunda legislatura -.

“Sed fugit interea fugit irreparabile tempus” ("Pero huye entre tanto, huye irreparable el tiempo") que decía Virgilio o en latín castizo: “Tempus fugit” (el tiempo huye) y los efectos de la grandiosa campaña, de magnificas realizaciones y promesas, se diluían como azucarillos, máxime cuando la mayoría de los proyectos iniciados no se concretaban en nada, otra gran parte estaban a medio hacer y, a cuenta de los graves escándalos de corrupción que se destapaban cada día sobre los terminados o más avanzados, la oposición hacia una dura labor de zapa y los ciudadanos tornaban las expectativas en indignación y descontento con el Gobierno y su Presidente.

Si, definitivamente, había llegado el momento de acudir al sobre número tres, la situación era sin duda la más crítica y el consejo seguramente sería el más acertado y eficaz. El Presidente repitió por tercera vez el gesto, abrió la caja fuerte, rasgó el papel, extrajo la conocida cuartilla blanca sin membrete y leyó, con avidez, la sentencia: 

"ESCRIBE TRES NOTAS PARA TRES SOBRES QUE DEJARÁS A TU SUCESOR."

miércoles, 18 de enero de 2012

MAMÁ, QUIERO SER POLÍTICO


No estoy de acuerdo con la decisión de UPyD de no designar representantes en los Consejos Escolares de Madrid. No estoy de acuerdo con la decisión de UPyD de no designar representantes en el Consejo de Administración de RTVM, ni en el Consejo Asesor de RTVE en Madrid. No estoy de acuerdo con la decisión de UPyD de renunciar a las posibilidades de asesoramiento y soporte a las que le daba derecho su representatividad en el Ayuntamiento de Madrid (por supuesto nada que ver con los coches oficiales). No estoy de acuerdo con la decisión de UPyD de renunciar a un tercio de los puestos de vocales vecinos de Madrid, ni a la renuncia unilateral de las contrapartidas económicas de estos puestos y, como no conozco toda la casuística, estoy en desacuerdo con todos los casos en que se aplica esa doctrina que demoniza la participación de los partidos políticos en las instituciones, en cargos menores, de libre designación y que se insertan en la maquinaria de gestión de la “cosa pública”. Creo que supone una dejación de funciones y una no asunción de la responsabilidad de trabajar para los conciudadanos, procurando la eficiencia, la honestidad y los resultados que reclamamos a los demás. Creo, también, que es un proceder contradictorio con un mensaje que reclama el compromiso activo y la implicación de los ciudadanos en la actividad política: “…si tu no lo haces otros lo harán sin ti”. No estoy de acuerdo con hacer una política de “frikis”, en busca del titular fácil, ni de generar un talibanismo político intolerante y creo que algo más de humildad y realismo no estaría de más en nuestra actividad cotidiana: “Los ciudadanos no quieren un partido impotente al que votan y luego no trabaja. Para suicidios políticos, véase la Vida de Brian (C. M. Gorriarán en Twitter 15/12/2011)”

Encendidas andan las redes sociales, Facebook, Twitter, Tuenti y demás, no paran de incorporar mensajes de ciudadanos indignados porque, un tal @Aristóteles, se ha permitido afirmar que: “El hombre es un animal político por naturaleza”. Tamaño insulto (no es por lo de animal) ha provocado una reacción inusitada. Nadie quiere ser calificado de forma tan denigrante. Incluso algunas organizaciones feministas radicales han dejado claro que se refiere específicamente al hombre y no a la mujer.

La broma puede parecer excesiva pero, lo cierto es que, el descredito y la impopularidad de los políticos, de los partidos políticos y de “lo político”, alcanza una proporción abrumadora y adopta la forma de corriente de opinión visceral, injustamente generalizadora y que no admite la ponderación y la objetividad en la oportuna crítica. Supongo que la situación de crisis y la angustia que genera, radicaliza necesariamente la opinión sobre quienes no son ajenos a la generación de esa misma crisis y, en cualquier caso, no han sabido atajarla a tiempo, ni parecen capaces de hallar soluciones que no consistan en el sacrificio de los más débiles.

Pero guste o no, la pólvora ya está inventada y no se puede cercenar de la naturaleza humana el componente político, ya que este es indisociable de lo que diferencia a la persona del resto del reino animal, el pensamiento analítico, decisorio y creativo, la razón. Y es esta naturaleza política lo que permite que el individualismo pensante y el libre albedrio se adapten a la convivencia en grupos familiares y sociales, buscando formulas de organización, jerarquización y cooperación y procedimientos de solución de los conflictos de intereses y discrepancias de actitudes, que mantengan la armonía, el progreso y el crecimiento grupal.

Desde esta mínima base conceptual, sobre que significa la política para la persona, nos situamos en un sistema de libertades llamado Democracia donde la soberanía reside en los ciudadanos, que deciden como organizan su convivencia, como la jerarquizan, como se establecen los intereses y objetivos generales, como sustancian sus conflictos y para lo que se dotan de una institución colectiva, el Partido Político, que constituyen y al que se unen en función de inspirarse en similares modelos sociales, valoración de intereses, definición de prioridades, escalas de valores, etc… elaborando opciones distintas de carácter teórico, intelectual y filosófico que se pretenden de aplicación práctica en la ordenación de la convivencia en sociedad. Es el Partido Político el instrumento para, logrado el respaldo de la mayoría social, aplicar la ideología transformando ideas en hechos, lo que además precisa de políticos, es decir, personas concretas que trabajen con esos procedimientos y alternativas, logren soluciones y resultados y rindan cuentas de su labor ante los ciudadanos.

Desde la democracia de la Grecia antigua, este sistema de libertades no ha dejado de evolucionar y perfeccionarse. Democráticos se consideraron, en su momento, sistemas que no admitían el voto de la mujer, que exigían determinado nivel de renta para poder ser elector, o un mínimo de educación reglada. Hoy estas limitaciones o discriminaciones no existen y otros requisitos menores (como la edad para poder ejercer el derecho al voto) se han flexibilizado para ampliar la base electoral y, con ello, la participación e implicación de los ciudadanos y dotar de una legitimidad y corresponsabilidad cada vez mayor al menos malo de los sistemas de gobierno conocidos.

La democracia moderna, influida de la experiencia de dos grandes guerras, los totalitarismos y la “guerra fría” y la revisión de valores éticos y morales propiciada por conflictos como el Mayo francés del 68 o la guerra de Vietnam, ha querido superar el mero modelo formal para llegar a esa mayor participación y corresponsabilidad personal.

Se ha estimulado la vertebración social y un mayor protagonismo de la llamada sociedad civil, a través del reconocimiento y la promoción del asociacionismo ciudadano en base a circunstancias coyunturales y especificas, como las asociaciones de vecinos, de padres de alumnos, de consumidores y usuarios, de aquejados por dolencias o incapacidades, de intereses culturales, etc., etc., etc…, constituyéndose instancias de debate y trabajo, insertas o aledañas a las mismas Instituciones (Ayuntamientos, Asambleas, Parlamentos, órganos gubernativos) donde estas pudieran concretar su aportación a la búsqueda y definición de soluciones (Consejo Escolar, Junta Municipal, Consejo de la Juventud, Consejo de Consumidores, etc…). Incluso cuando se reconoce un papel constitucional relevante, caso de sindicatos y patronales, el órgano resultante adquiere una personalidad más institucional, alejada del antiguo modelo de “grupo de presión”, como los Consejos Económicos y Sociales.

Pero el interés individual para ser un elemento activo en este entramado de asociaciones dependerá de esas circunstancias especificas, así interesa participar en el AMPA del colegio mientras se tienen hijos en edad escolar, en la asociación de vecinos en función de la localidad o barrio y según el grado de desarrollo/bienestar del mismo, a la de Jubilados según la edad y siempre dependiendo de la prioridad que cada cual atribuya al tipo de problema que se atienda en cada caso.

Pero la formula asociativa claramente institucional, el Partido Político, el que constituyen y agrupa ciudadanos en función de su ideología, mas perenne y menos coyuntural, mas estructural e identificadora del “propio yo” y del "yo solidario", también quiere actuar en esos niveles, junto con las asociaciones de intereses, para aportar su filosofía sobre el modelo de sociedad resultante y para dar más oportunidades de activismo político real y practico a sus bases de afiliados y donde se forjen y destaquen los cuadros y responsables políticos del futuro, arropados por la experiencia de militantes fogueados en el contacto con la realidad cotidiana.

Pero también para hacer llegar esa realidad cotidiana y cambiante a los líderes partidarios, a los que han resultado elegidos para actuar en las instancias más altas, niveles decisorios que, por fuerza, resultan más alejados de “la calle”.

Es de esta forma que el activismo político se practica en un amplio abanico de posibilidades, con mayor o menor dedicación y continuidad, con mayor o menor grado de profesionalización y/o de especialización, con mayor o menor exigencia de idoneidad de las cualidades personales del activista, con mayor o menor compensación pecuniaria de su labor, todo ello en función de la complejidad, requisitos y responsabilidad que caractericen el puesto o cargo a desempeñar.

Será responsabilidad del partido designar, seleccionar, orientar hacia/para cada puesto concreto a las personas más idóneas, más responsables, más honestas, más constantes. Será responsabilidad del partido decidir el grado de consolidación y eficiencia de la tarea o supeditarla al albur del voluntarismo y la improvisación. Será responsabilidad del partido la coordinación de esfuerzos, la fijación de objetivos, el diseño de estrategias de actuación y dar soporte y formación a sus representantes. Será responsabilidad del partido la evaluación de resultados y comportamientos, la revocación y renovación de representantes, la vigilancia del cumplimiento de códigos de conducta, la coherencia con los programas y objetivos generales y con los compromisos electorales. Será responsabilidad del partido la globalidad de una actuación que le identifica y caracteriza frente a la sociedad en la que actúa y del grado de integración y de acierto que ese proceder tenga respecto de los problemas reales de la comunidad.

El viejo modelo de partido que se limita en su actuación a un número cierto de líderes en las instituciones y que solo moviliza a sus miembros, como maquinaria electoral, en momentos puntuales, está condenado a la desaparición por desconexión con la realidad circundante y desmotivación de sus bases militantes. Pero además, un Partido Político no puede ir contra su propia razón de ser y desprestigiar y debilitar su papel institucional so pretexto de una degeneración de valores generalizada. No puede renunciar a su responsabilidad pedagógica y al propio ejemplo para formar y orientar a sus conciudadanos, eligiendo navegar en el populismo, la demagogia y el análisis más superficial y excluyente. El integrismo también se da en política y suele crear la paradoja de que una institución, del sistema, actúe con comportamientos de antisistema y testimonialismo estéril.

viernes, 23 de septiembre de 2011

A PROPÓSITO DE RTVE: ¡ES LA VERGÜENZA, ESTÚPIDO!

Vergüenza que, al parecer, solo tiene el Consejero nombrado a propuesta de CCOO y que, en consecuencia con lo vergonzoso de lo acaecido, ha presentado su dimisión fulminante.

No voy a tratar de la decisión tomada por el Consejo de Administración de la Corporación RTVE, ni de sus posibles consecuencias para las libertades democráticas y en especial la de opinión e información, ni de la reacción furibunda y multitudinaria provocada y la irremediable marcha atrás en el despropósito pretendido. En apenas 24 horas el proceso de acción-reacción se ha consumado y opiniones a miles, - no he conocido ninguna a favor – han mostrado la todavía capacidad de movilización e indignación contra los tics totalitarios que, aún hoy, nos amenazan. Sintiéndome movilizado e indignado como el que mas, no creo necesario insistir en lo que, con mejor retorica y más rigurosos argumentos, han expresado ya muchos. Mi reflexión quiero que trate sobre las instituciones y órganos de control de los poderes públicos y/o de aquellos servicios esenciales para el correcto funcionamiento de la democracia y de la responsabilidad política que los partidos y sus representantes no terminan de asumir y pretenden sistemáticamente eludir.

Y es que entre el marasmo de opiniones, denuncias y alternativas que se han generado, son reiteradas y multitudinarias las que acuden a pedir “profesionales”, para la composición del máximo órgano rector de RTVE, frente a una supuesta extracción “política” de los actuales miembros, como si esa fuera la, tan simple, solución requerida.

Sin embargo, los requisitos, exigencias y normativa que afectan al Consejo de Administración de la Corporación Estatal de la RTVE, contenidos en la ley LEY 17/2006, de 5 de junio, deberían ser más que suficientes y cualificados para que el funcionamiento de “la cosa” no diese lugar a situaciones como la sufrida y que en la exposición de motivos asegura:

Su gestión corresponde a un Consejo de Administración integrado por doce miembros de designación parlamentaria: cuatro por el Senado y ocho por el Congreso, de los cuales dos serán propuestos por las centrales sindicales más representativas a nivel estatal y con representación en la Corporación y en sus sociedades. Los miembros del Consejo de Administración deberán contar con suficiente cualificación y experiencia para un desempeño profesional de sus responsabilidades; su mandato será de seis anos, salvo en su primera formación, con renovaciones trienales por mitades; quedan sometidos al régimen mercantil, con determinadas especialidades que detalla la presente Ley; y a reglas especiales de responsabilidad, comprendida la posibilidad del cese del Consejo en caso de gestión económica gravemente perjudicial para la Corporación.

Asimismo el Congreso, de entre los consejeros designados, designará al Presidente de la Corporación y del Consejo de Administración, el cual desempeñará la dirección ejecutiva ordinaria de la misma, actuando conforme a los criterios, objetivos generales o instrucciones que establezca el referido Consejo.”

todo lo cual viene precisamente detallado en la sección I de la ley, artículos 10 a 18 incluidos.

Tuve una participación muy activa en las discusiones sobre esta ley, anteriores a su proceso parlamentario, incluso algo tuve que ver en aquel procedimiento previo que supuso el Informe de la Comisión de Expertos convocada por el Presidente del Gobierno (comisión de sabios) y esta parte era una de las más delicadas y exigentes del proyecto y se consideró de forma amplísima el derecho comparado y las experiencias de modelos más consolidados y de prestigio en el ámbito común europeo, como la inevitable BBC. Todavía hoy, repasando la Ley, no se me ocurren más que redundancias y reiteraciones que no harían más eficaz, pero si más farragoso, el citado texto legal.

Veamos: los miembros del Consejo son elegidos por el Congreso (ocho) y por el Senado (cuatro) tras una comparecencia personal ante una comisión parlamentaria expresa, donde son entrevistados y evaluados en su idoneidad, cualificación y experiencia. Los candidatos son propuestos por los partidos políticos, excepto dos que son propuestos por los sindicatos mayoritarios con presencia en RTVE y los elegidos los serán con, al menos, dos tercios de los votos de la cámara correspondiente. En la realidad, lo exigido en este apartado, ha resultado de la siguiente manera: de los once miembros designados (el Presidente hace el número doce) solo cuatro eran profesionales de amplia y destacada trayectoria en RTVE, de los once solo cinco habían desempeñado cometidos profesionales en el ámbito de empresas de información o comunicación escrita o audiovisual, el resto no conocían para nada RTVE ni tenían experiencia en el sector de la información y la comunicación audiovisual, contándose entre estos un director-productor cinematográfico con incursiones en el cine porno incluidas, una doctora en derecho eclesiástico, un funcionario de La Moncloa y un veterano sindicalista sin acomodo. Pero, para asegurar la mayoría de dos tercios, tiene que funcionar el “yo te voto si tú me votas” y el nivel de exigencia se relaja ostensiblemente.

Cabe señalar que la inclusión de dos miembros a propuesta de los sindicatos obedecía a una reivindicación de los propios empleados de RTVE, para ser corresponsables y participar de la gestión de la empresa pública en la que ejercen sus cometidos profesionales. Conseguido lo cual, las confederaciones de UGT y CCOO consideraron más conveniente designar personas ajenas a RTVE, despreciando e ignorando a sus propios afiliados y desoyendo la demanda de los trabajadores.

Tanto la designación por una mayoría cualificada de dos tercios de la cámara, como un hipotético cese también por una decisión mayoritaria de dos tercios, como el hecho de tener un único mandato de seis años irrepetible, renovación del Consejo por mitades y asimétrico del mandato parlamentario (de tan solo cuatro años), se suponía que reforzaba la independencia de los consejeros respecto de sus proponedores y les permitiría actuar con sujeción a su mejor criterio, conocimientos y discrecionalidad. Pero este es el país en el que las leyes son incumplidas incluso por quien las promulga y el poder legislativo se ha mostrado incapaz de proceder, en tiempo y forma, a la renovación en 2009 de la mitad del Consejo dando entrada a seis nuevos miembros, de resultas de lo cual se mantiene aún la composición inicial y el disfrute de unas excelentes prebendas por parte de quienes no desean dar motivo alguno por acelerar su sustitución en canonjía tan suculenta.

Pero además, las competencias y funciones que se detallan para el Consejo se refieren, de forma concreta y expresa, a las que comprenden tareas de administración y gestión en lo económico, financiero y más eficiencia productiva, con el propósito de asegurar los objetivos y fines de servicio público fundamental encomendados a la Corporación audiovisual. No se puede entender, a la luz de esas competencias, que el Consejo pueda interferir en aspectos tales como la libertad de expresión o de creación, ni mediatizar los contenidos de todo tipo de los medios televisión y radio que operan en RTVE, máxime cuando existe una Comisión Mixta de Control Parlamentario de RTVE que es la que, realmente, puede ejercer el papel de supervisión política de un medio público tan relevante y transcendente y cabe añadir que, ante la celebración de unas elecciones, se acumula al aparato de control institucional la acción de la Junta Electoral en forma específica.

Por último añadir la situación irregular en que se encuentra RTVE, sin la figura de un Presidente con las plenas facultades inherentes al cargo y que ha propiciado lo que a todas luces es un exceso intervencionista en la labor informativa. Anomalía que se apunta también en el “DEBE” de la irresponsabilidad política de PSOE y PP, para hacer funcionar correctamente las instituciones.

Porque lo que aquí se describe sobre RTVE es aplicable en mayor o menor medida a otras instituciones u órganos esenciales del Estado, como el CGPJ, el Tribunal Constitucional, La CNMT o el nonato  Consejo Estatal de Medios Audiovisuales, por no hablar de ineficiencias, parálisis burocráticas o mediatizaciones políticas sobre Tribunal Supremo, Tribunales de Cuentas, Intervenciones y Auditorias, etc., atribuible todo al bipartidismo imperante PPSOE.

En definitiva el problema es el de la vergüenza, mejor dicho, el de la falta de vergüenza para asumir responsabilidades y dimitir o cesar a los responsables, La inacción que promueve la ineptitud, la mala fe, la corrupción… por impunidad. Esa vergüenza de nuestros mayores que obligaba a las personas a asumir la responsabilidad de sus actos e irse empujados por sus propios errores. La misma vergüenza que obligaba a partidos y organizaciones a cesar fulminantemente a sus miembros, si incurrían en esos errores y tomar medidas que evitaran la repetición de los mismos. Vergüenza que es la necesidad de regenerar la sociedad, priorizar la escala de valores de la honradez, la dignidad, la justicia, el servicio, la transparencia, la verdad, todos ellos componentes de la necesaria REGENERACIÓN DEMOCRÁTICA de ESPAÑA.